viernes, 17 de agosto de 2012
Hoy.
Levantarse no ha sido difícil, aunque las sabanas, a cierta hora tienen ese imán que no te deja despegarte de ellas.
Unas caricias para un mejor buen día y un nuevo asalto espera al cruzar la puerta de la calle, que nos deparará el nuevo día?, que solo de nacer ya empieza a ser viejo, que buenas nuevas nos va a traer?.
Una sensación de que el día va a ser cálido, estamos en verano, calor es lo que se espera de dicha estación, sobre todo la gente que va hacer vacaciones y a disfrutar de un tiempo libre sin agobios de la rutina diaria.
Un desayuno o mejor dicho, un pequeño engaño al estómago hasta la hora de la comida, noticias de familiares que están lejos y bien, con otras que se mezclan en ese maravilloso mundo de las comunicaciones puerta a puerta de una ciudad pequeña, desde el siguiente entierro, a la próxima boda, pasando por un sin fin de desenlaces más, "crónicas de un pueblo", en este caso ciudad, pequeña, pero ciudad.
Sigue el sol en lo más alto y va cayendo, despacio, sin prisa, tiene todo el día, que más, la noche espera impaciente, pero con calma.
El trabajo bien, aunque pobre para la época del año, pero trabajando, un lujo en pleno siglo XXI, mejor que otros estoy, consuelo de tontos, pero consuelo.
Hoy cena con los amigos, risas y buen comer, y la luna acompañando el regreso a pie hasta casa, con algún que otro beso furtivo, recordando pasados tiempos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)