viernes, 24 de febrero de 2012

Las sonrisas.

Sentado encima de una piedra, mirando, solo mirando a la gente pasar, lejos de casa, en otro mundo, y digo otro mundo porque aunque este dentro de esa esfera llamada tierra, es como vivir en otro mundo. Un mundo que describian con alegria y fervor mis antepasados y que yo, por poco tiempo, pongamos infancia-prejuventud, llegue a catar, porque tengo un vago recuerdo de vivir en harmonia con mis vecinos, celebrando pequeñas comidas que marcaban fiestas locales o nacionales, donde uno compartia un poco de todo, en lo que ha lo material se refiere, pero de lleno y con el corazón abierto de par en par, un mundo de sentimientos.
Sentado cerca de ellos, me miran, soy extranjero y diferente, diferente piel y diferentes rasgos, y notas como su curiosidad es real, como sus ojos miran arriva y abajo, como su caminar se ralentiza y casi consigue parar el camino hacia su destino, un saludo y de vuelta una sonrisa, una sonrisa de oreja a oreja, una sonrisa, sonrisa, que te devuelve un poco a esa infancia, a ese compartir paz interior y hacerte sentir bien, más humano, más persona.
Contacto parco de palabras, pero intenso en expresión, en movimientos que conducen a una ligera compresión por ambas partes y hacen que de mi cara brote esa sonrisa que creia olvidada, intentaré recordar como era y como se ha formado, para que cuando este sentado entre mi gente, pueda hacerles sentir, aunque sea por solo un momento lo bien que me sentí por no haber olvidado sonreir.

lunes, 20 de febrero de 2012

Soy pobre.

Me levanto cada mañana como el común de los mortales, salgo de casa y no regreso a ella hasta el anochecer, digo casa y quise decir piso.Un piso que ya, gracias a mi esfuerzo, más que dar gracias a dios, consegui pagar la dichosa hipoteca, un piso en el que no estoy más que las siete horas de sueño y algunas más, pongamos cuatro, entre las que como, leo y miro la tele, a cuentas, en el piso estoy poco, la pregunta que me hago, porque necesito estresarme con hipotecas, pagar luz, agua y otros menesteres, de un lugar en el que casi no estoy?, no seria mejor vivir de alquiler o en un hotel?.
Me compro un coche o una moto, solo sacarlo del concesionario, ya no vale lo que pagé por el, con dinero en mano o ha plazos, más seguro, más gasolina, posibles accidentes, todo un lujo que se va devaluando dia a dia, para que quiero un coche o una moto, no seria mjor pedir un taxi o alquilar uno, justo para mis necesidades?.
Sigo la moda de las tecnologias, tele de última definición, ordenador, lleno de polvo, con contrato adsl, carísimo, para?, todo lo que empiece por "i", de la casa de la manzana, sin ser vegetariano.
Puedo seguir con la lista hasta el infinito, una lista que me hace creer en lo feliz que soy con lo que tengo, todo material, porque creo en eso, porque todavia mi salud me lo permite, si no tengo salud, no pensaré en vienes materiales, estos pasaran a un segundo plano, y es en este momento cuando te das cuenta de lo pobre que eres, justo en ese momento de desepereción, en el que uno asume, que todo lo superficalmente material que lo envuelve es solamente eso, superficial, porque uno ya no mira al frente, siempre anda con la cabeza gacha, uno ya no sonrie con ese desparpajo y sentimiento de pasarselo bien tan deseado, uno ya no comparte juegos, ni caricias, ni momentos de silencio reconfortante, ni tan solo piensa que una vida diferente es posible, si es posible, tanta felicidad soñada, solo lleva a la infelicidad latente.
Si, he viajado por el mundo, y quien menos tiene siempre más me ha dado, no nada material, solo una sonrisa, sin malicia y un abrazo con ternura, algo que no se compra, que se da sin pedir propina a cambio.