sábado, 29 de septiembre de 2012

Ser o no ser.

Porque no poder ser lo que uno quiera? De repente la gente tiene derecho ha interponerse en la vida de los demás, cosa que siempre se ha echo, pero esta vez en voz alta, altísima. El otro día escuchaba una conversación entre dos personas sobre el debate de la independencia de Cataluña, y la simplicidad de una pregunta hizo que toda la conversación se diese por zanjada,"Dime solo una cosa, solo una, por ridícula que sea, por la cual nosotros no podemos tener la independencia". El oponente en dicha conversación, se quedo pensativo, y fueron pasando los segundos y no fue capaz de razonarle ni una respuesta, aunque su oponente le dio decenas de razones por las cuales quería, deseaba esa libertad, la independencia. Si buscamos una razón simple pueda que se pueda definir la respuesta en una sola palabra, MIEDO. Miedo al saber que solo no podrás avanzar, miedo a no poder coger esa mano amiga que siempre ha estado allí para los buenos y malos tiempos, esa mano de la que uno se ha aprovechado tanto, aún sabiendo el daño que se hacia, miedo porque por fin esa mano ha dicho basta y uno no es capaz de pedir perdón, aunque sea tarde. Que cada una haga el camino que crea más oportuno para sus intereses, para su supervivencia, el tiempo dirá si fue o no fue una equivocación, "el tiempo, todo lo pone en su lugar, para bien o para mal", un proverbio popular que encaja de mil maravillas en este posible futuro por venir. Fracasar seria no intentarlo y no dejar que lo intenten, democráticamente.