Como si de un cuento se tratara, regresando siempre para atras, intentando comprender el porque, aunque un monton de veces, uno mismo se dice y repite, para no caer en un pozo profundo, abismo de sensaciones inutiles, de que el pasado se fue, el futuro, si existe, es como una pequeña broma pesada y que hay que vivir el presente sin llegar a cerrar los ojos.
Ya llega un momento en que te sientes como egoista de solo pensar en lo tuyo, pero, es que hay algo mas a parte de mi?, aunque llegueis a pensar que esta pregunta no tiene respuesta, si que la hay, porque en los malos momentos, siempre sale a relucir dios y sus secuaces, y cuando lo divino desaparece por el forro, ho mejor dicho, no aparece, pasamos del terreno celestial al terrenal en un plis-plas, y rapidamente la familia y amigos, pocos, estan en tu lista de ayudas-recogimineto.
A lo que iba, regresando tiempo atras sigo viendo su sonrisa, su cuerpo, su no se que que hizo de mis percepciones algo mágico, fuera de lo comun, de repente vinieron a mi mente las palabras pronunciadas de un padre a su hija, en la pelicula, "quien es Joe Black", cuando encuentres a la persona indicada, abismos de pasion se abriran delante de ti................ y blablabla, nunca crei que pudiese ser cierto, mas que nada, porque despues de tener ciertas relaciones con el sexo opuesto ya daba por perdidas todas esas posibles sensaciones en mi fuero interno, y zas, su olor, si , creo que fue el olor de su cuerpo, el que hizo que todo fuese distinto, maravilloso, palabra que hace real el sentir del momento.
Despues fueron diversos encuentros los que nos hicieron ver la posibilidades de unir nuetros olores corporales, por asi decirlo, con el paso del tiempo, con sus mas y sus menos, como le pasa y no deberia pasar, el fuego eximido por la llama, se encendia y apagaba, hasta llegar a su fin.
El relato en si no deja de ser posiblemente uno mas de muchos de los que puedan circular por doquier, el problema radica en que con el paso del tiempo, y la distancia, el pensamiento, que no se si sentimiento, sigue alli, debajo de unas raices, que se hicieron fuertes sin yo saberlo, aunque si fui quien las regue y abone, sin desmerecer la otra mano, en el jardin del amor.
Sigo sin saber, si bajar hacia esas profundidades o seguir subiendo, cual rama, hacia un infinito, que por más que se acerca al sol, siempre ve nubes y nunca nota su calor.
Un amigo dijome que escribiera, escribiera, desahogara mi pena y siguiese el camino, intentare ser cauto con las palabras, aunque se que las necesito para escribir mi historia, que pude sea larga o corta, como cortas son ya las semanas.
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