Un nuevo estado de felicidad envuelve mi mundo, y si, puede que esto sea motivo de envidias, pero ya estoy un poco harto de que solo se hable del mundo de la calmidad y del desastre.
No puedo contar el porque, y no creais que es algo muy grande, no, es algo tan insignificante, que por simple es maravilloso.
Dejemos que la rueda alcance velocidad,y si la velocidad disminuye, yo intentare empujarla para que siga rodando.
Dios salve al rei.
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