miércoles, 2 de junio de 2010

Una noche más.

Son las diez, ya tocadas, y la noche sigue avanzando, sin prisa, pero sin pausa, miro fuera y la luna hoy no me acompaña, sera que no lo merezco, sera porque tiene que acompañar a otros corazones solitarios, en su camino hacia algún lugar, si es que existe, me dejo llevar en pensamientos por la música que suena de fondo, mi increible, e inagotable Leonard, la noche parece tener otro color, menos oscura, sigo en mis pensamientos, sigo en mi encrucijada. Este domingo hare penitencia, cogere mi bici y con unos amigos, que me acompañaran de romeria, ficticia romeria, de la montaña hacia el mar, y asi podre pensar en como purgar todos mis pecados, creo que todo lo que todavia llevo dentro, sera un combustible más que beneficioso para hacerme andar, donde tendria que caerme de rodillas.
Pasa el tiempo, un tiempo solo definido por relojes y calendarios, y sigo en la encruzijada de pensamientos, en un vacio sin fin, con sensaciones multiples, solo borradas por fantasias que apartan a uno de la relidad, fantasias que no son más que eso, fantasias que son superadas por la realidad, muy de largo.
Sigue la música de un ya casi amigo, música que me esta diciendo a gritos, que me vaya a dormir, que cierre los ojos y deje que el tiempo pase y me aleje más, aunque sinceramente creo que más me acerca, aún no se que, que no se como, no sabe donde.
La luna sigue desaparecida, hoy no es mi noche, ya llevo unas cuantas noches sin encajar en ellas, solo son buenas para el sueño, sin sueños, solo oscuridad.
Una noche más, no es una noche menos.

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