sábado, 21 de marzo de 2015
Hablar de ello.
Tres días ya han pasado desde la trágica noticia, y todavía no la tengo asimilada en mi interior.
Una persona conocida, un año mayor que yo, se ha pegado un tiro en la cabeza dentro del baño de su casa...........se ha suicidado, con 51 años, sea quitado la vida.
Quizá doy demasiada importancia a la vida como para claudicar a ella por circunstancias equis.
Viajando por el mundo, aprendes que aquí se da mucha importancia a lo banal, a las cosas materiales, cosas que con el tiempo, muchas de ellas, dejan de carecer de sentido y ya uno no recuerda porque deseo que estuviesen en sus manos. He aprendido a dar las gracias, aún y así me falta depurar esa sensación, por las pequeñas cosas que tengo cada día, entre ellas y simplemente, el despertar cada día y disfrutar de un nuevo día, con sus alegrías y sus tristezas.
No, no acabo de entender el suicidio como un acto supuestamente valiente, o cobarde, según se mire, no cabe en mi manera de pensar.
Y sigo con la sin razón interior de haber hablado con el hace pocos días, de cosas banales, el tiempo, la familia, los negocios....despedirnos y ya esta, el ya no esta.
Seguiré un tiempo más con ese regusto amargo, hasta que el tiempo ponga en su cajón de recuerdos dicho evento.
Por favor, si tienes algún problema, no te encierres con el, grita o llora delante del espejo, delante de un desconocido, pero no dejes de mirar al sol con una sonrisa en tus labios.
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