viernes, 4 de diciembre de 2009

Morirse.

La frase ya esta echa, " una vez muerto, mierda para los vivos ".
Si en mi vida tengo que escapar de algunos sitios, casi os diria con seguridad que son dos, de los hospitales y los tanatorios. No se porque, puede que sea parte de un profundo estudio psicologico, y diera asi paso ha una nueva tesis sobre las paranoias humanas.
No se confunda el no poder estar o ir, al tener fobia, no llego a tanto, ya sea solo para hacer el numerito, saludando al enfermo o muerto, aunque si tengo que decir, que algunas veces el sentimiento de dolor, si aflora por mis poros, y dejo que mis lagrimas aflojen un poco la tensión del momento.
Dias hace, muchos dias, que no paso por un hospital. No asi de un tanatorio, y la sensación es de tomadura de pelo, o que los humanos empezamos a pasar de sentir profundamente la marcha de un ser querido, en esta parte del continente, en otros lugares me consta otros menesteres.
Entrada y rapidamentte buscar en un panel donde encontrar al difunto/a y familiares, el silencio que te acompaña hasta el lugar, te hace recordar porque estas alli, dar el pesame. Despues largos silencios o "divertidas" charlas recordando como era el difunto/a, hasta que llega el momento de acompañar la familia hasta la misa dle difunto/a, se me escapaba lo de la insistnecia de para que veas el difunto/a y comentar lo bien que ha quedado, cuando muchas vesces no recuerdas ni su cara en vida, pasemos rapidamente por la misa, y digo rapidamente, proque es entrar y salir, no sabes si tienes delante un sacerdote o un actor haciendo de sacerdote, con un guión muy bien redactado, del que solo se canvian los nombres, zis -zas, un adios y el que quiera que acompaña al difunto/a hasta el cementerio.
Dios mio, es un decir, lo de dios, menos mal que ese dia yo estare muerto.

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