Con el mono de ver una película, decido ir al cine,ya!!!, no importa la hora, primer error, y escogere la película que vaya acorde con la hora de llegada a mi destino, segundo error.
Cinco menos diez de la tarde, la única película disponible antes de las cinco, las otras ya estaban en funcionamiento, karate kid. Mi mente empieza a dialogar consigo misma y busco en los archivos mentales, posibles comentarios de criticas cinéfilas, y llega a mi memória el comentario de una persona cercana a mi," estuve en el cine con mis hijos, y una película que en principio iba a ser un tostón, resulto ser entretenida", despues de visionar dicha película, parte de razón tengo que darle, entretenida, y punto.
Sobre el primer error, que ya he comentado antes el segundo, la hora, hora ideal para llevar a los niños al cine, padres y madres separados, llenando un vacio de horas que se preveian ruinosas, para la comunicación entre adultos y niños, gente menos joven, pongamos yo y mi sufrida acompañante, las abuelas/os con los nietos, parte esta más divertida, sobretodo a la hora de buscar la butaca donde sentarse para ver el film antes mencionado, aunque no seria justo relegarles sólo a ellos/as la gran búsqueda de la butaca, enumerada por fila y asiento en el boleto que uno paga en la entrada, llegue a la conclusión de que la gente, va poco al cine o necesita de oculista, aunque se echa a faltar, sobretodo cuando se va la luz, el famoso acomodador y su linterna.
Creo que más adelante, si decido ir al cine, intentare no cometer los mismos errores, buscare la película que valga los siete euros que hacen pagar por verlas, sino es en tres dimensiones, y un horario menos.....infantil?
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